miércoles, septiembre 02, 2009

Es la pobreza, estúpido

No es exagerado estimar que en Argentina, los indigentes y pobres suman el cuarenta y cinco por ciento de la población y, que un veinticinco por ciento mas, se ha empobrecido; total 70% de la población. Hemos convertido un país de esperanza y progreso, en un país hundido. Es un escándalo que se denuncia ante el mundo.
Con una población desquiciada es imposible el orden institucional y social, porque la ciudadanía, desorientada, apoyará al político que más necia e irresponsablemente le ofrezca sacarla de su postración.
Hasta tanto no se supere la pobreza, no se podrá mejorar ni la educación, ni la salud, ni la vivienda, ni la alimentación, ni la seguridad, ni la defensa, ni la armonía social, ni erradicar la corrupción.
Superar la pobreza no depende de elucubraciones filosóficas o académicas. Requiere decisiones pragmáticas, liberando la capacidad creativa de la población y premiando su trabajo y esfuerzo. El camino es: inducir la inversión privada, generadora de empleos y mejoras salariales, aumentar la producción de bienes y servicios y, multiplicar las exportaciones. El Estado debe eliminar los impuestos que impiden la inversión privada y que gravan las exportaciones.
El problema argentino es la pobreza. Se la superará en veinte años.

02/09/09

Dr. Marcelo Castro Corbat

segundarepublica@fibertel.com.ar
www.segundarepublica.blogspot.com

NB: Valoramos recibir su opinión.

1 comentario:

El Hada dijo...

No quisiera "elucubrarlo" con mi reflexión, pero creo que ese peligro solo surge cuando las decisiones pragmáticas producto del trabajo filosófico/académico no sirven para poner a prueba los mismos, y de sus resultados nada se aprende.
Sería simple mostrar como es aún más desgastante e inútil el esfuerzo de creer que se puede separar la acción pragmática de un bagaje filosófico , académico, cultura, y por sobre todo económico, o que este bagaje no tenga anclaje en la realidad misma.
En fin, no buscaba más que decir que creo que: no solo los caminos que se proponen son producto de "enculubraciones" que llevan más que tiempo suficiente demostrando pragmáticamente que no sirvieron para salir de la pobreza en el pasado y no lo harán en el futuro sino que dicha pobreza es más bien el resultado de aquel pragmatismo que no es tal y que aquí se reclama

Atentamente

Eugenia