Nuestro país vive desde hace sesenta años en un proceso de declinación,
que tiene causas estructurales, institucionales y políticas. Los intentos de revertir la declinación han fracasado. La palabra “ajuste” se vincula con caída de salarios y pérdida de derechos adquiridos por los trabajadores. La frase lapidaria es “la variable de ajuste no deben ser los trabajadores”.
Como en la economía familiar o nacional, si algo se hace mal alguien debe sufrir las consecuencias, en Argentina hubo dos sectores especialmente castigados: la empresa privada nacional y la permanente estafa a los jubilados.
La empresa privada, con distintos mecanismos es atacada y denigrada. Su número, entre grandes, medianas y pequeñas supera el millón, y están desvanecidas como motor del progreso social y fuente de innovación. No nos referimos a las empresas que prosperan con las dádivas del Gobierno.
Empresas que solo sobreviven, carecen de capacidad para emplear personal y mejorar salarios, y los trabajadores inevitablemente sufren el ajuste. La corporación sindical, de tanto peso político, debe reorientar sus arengas, defendiendo la empresa privada, base de la prosperidad de los asalariados.
Este pensamiento debe penetrar en la cultura ciudadana. Esperar que empresas del Estado puedan mejorar la situación es una fantasía, porque el Estado argentino es un organismo enfermo e incapaz.
04/03/09
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
NB: Valoramos recibir su opinión
Objetivos: Reconstruir la Nación Argentina. Respetar la dignidad de los argentinos. Conseguir el poder político e institucional para hacerlo.
miércoles, marzo 04, 2009
lunes, febrero 16, 2009
Invertir y exportar
Para atravesar la crisis y asegurar un futuro de prosperidad, los argentinos deben invertir para producir bienes y exportarlos.
La inversión en obra pública tiene un efecto transitorio si su costo- beneficio no se traduce en mejoras económico-sociales en el mediano y largo plazo. Las cuantiosas inversiones que requiere el país, deben ser realizadas por el sector privado, que sabe cuales son las necesidades, tiene la capacidad técnica y la voluntad para cubrirlas. Además, tendrán un efecto social inmediato y la mejora perdurará en el futuro. El Estado debe disponer que las inversiones del sector privado sean computadas como pago a cuenta de los impuestos que impiden su capitalización e inversión.
La población de Argentina es de 40 millones de habitantes, compuesta de una gran mayoría de indigentes, pobres y clase media empobrecida, de bajo poder adquisitivo. Sus habitantes no prosperarán con ese reducido mercado interno. En el mundo hay 2.000 millones de personas, potenciales consumidoras de nuestros productos. Si Argentina duplica sus actuales exportaciones (objetivo modesto), se transformará en una colmena productora de riqueza y de mejora social. Deben eliminarse las trabas a la exportación.
Los argentinos pueden hacerlo, pero hay que cambiar las políticas del Gobierno.
16/2/2009
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
NB: Valoramos recibir su opinión.
La inversión en obra pública tiene un efecto transitorio si su costo- beneficio no se traduce en mejoras económico-sociales en el mediano y largo plazo. Las cuantiosas inversiones que requiere el país, deben ser realizadas por el sector privado, que sabe cuales son las necesidades, tiene la capacidad técnica y la voluntad para cubrirlas. Además, tendrán un efecto social inmediato y la mejora perdurará en el futuro. El Estado debe disponer que las inversiones del sector privado sean computadas como pago a cuenta de los impuestos que impiden su capitalización e inversión.
La población de Argentina es de 40 millones de habitantes, compuesta de una gran mayoría de indigentes, pobres y clase media empobrecida, de bajo poder adquisitivo. Sus habitantes no prosperarán con ese reducido mercado interno. En el mundo hay 2.000 millones de personas, potenciales consumidoras de nuestros productos. Si Argentina duplica sus actuales exportaciones (objetivo modesto), se transformará en una colmena productora de riqueza y de mejora social. Deben eliminarse las trabas a la exportación.
Los argentinos pueden hacerlo, pero hay que cambiar las políticas del Gobierno.
16/2/2009
Dr. Marcelo Castro Corbat
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viernes, febrero 06, 2009
Las exportaciones
En un documento de la OMC se informa que las exportaciones mundiales entre los años 1948 y 2007, crecieron 230 veces.
El crecimiento por regiones fue: América del Norte 137 veces; Europa 278; Asia 459; América del Sur 75 veces y África 97.
El crecimiento de algunos países fue: Alemania 1.599 veces; Reino Unido 241; China 2.282; Japón 3.576; India 114; Brasil 138 y Argentina 32 veces.
En los países de mayor crecimiento, hubo un ascenso social de pobres que pasaron a formar parte de la clase media. Fueron países que buscaron su mejoramiento integrándose al mundo, aprovechando las infinitas posibilidades que ofrece, y compitiendo con los mejores.
El insignificante crecimiento de Argentina se debe a las demenciales políticas iniciadas hace sesenta años, que destruyeron la producción y anularon la capacidad exportadora, lo que derivó en el aumento de pobres, y la caída de la calidad de vida de los argentinos o la emigración. Solo el sector privado puede revertir el desastre, si se lo deja trabajar.
Vivir con lo nuestro, culpar a “los otros”de nuestro estancamiento o con magias para mejorar al pueblo, son expresiones de mentes deformadas. El porvenir argentino depende de integrarse al mundo, competir y exportar.
06/02/09
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
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El crecimiento por regiones fue: América del Norte 137 veces; Europa 278; Asia 459; América del Sur 75 veces y África 97.
El crecimiento de algunos países fue: Alemania 1.599 veces; Reino Unido 241; China 2.282; Japón 3.576; India 114; Brasil 138 y Argentina 32 veces.
En los países de mayor crecimiento, hubo un ascenso social de pobres que pasaron a formar parte de la clase media. Fueron países que buscaron su mejoramiento integrándose al mundo, aprovechando las infinitas posibilidades que ofrece, y compitiendo con los mejores.
El insignificante crecimiento de Argentina se debe a las demenciales políticas iniciadas hace sesenta años, que destruyeron la producción y anularon la capacidad exportadora, lo que derivó en el aumento de pobres, y la caída de la calidad de vida de los argentinos o la emigración. Solo el sector privado puede revertir el desastre, si se lo deja trabajar.
Vivir con lo nuestro, culpar a “los otros”de nuestro estancamiento o con magias para mejorar al pueblo, son expresiones de mentes deformadas. El porvenir argentino depende de integrarse al mundo, competir y exportar.
06/02/09
Dr. Marcelo Castro Corbat
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miércoles, febrero 04, 2009
Sobreprecio en inversiones estatales
Los periódicos informan a diario los sobreprecios que el Estado paga por obras de tendido de redes de energía, oleoductos, rutas, viviendas, etc. Se revelan solo los escándalos de sobreprecios del orden del 100% en obras de magnitud. El sobreprecio en obras menores o con porcentajes más bajos es ignorado, y un diputado nacional estimó en el 20% su monto.
El camino de solución es que el sector privado sea el inversor, remplazando al Estado en la inversión y su administración.
Si una inversión estatal de valor 100, la paga el Estado 50% más, (presunto), con los mismos recursos el sector privado podría concretar la mitad más de inversiones. Como la empresa argentina está descapitalizada, para que pueda invertir se requiere que los montos invertidos sean computados como pago a cuenta del impuesto a las ganancias.
El presupuesto 2009 autoriza inversiones o gastos a los Ministerios: Planificación 34 mil millones; Educación 11; Trabajo 16; Salud 2; Desarrollo Social 7. Total 70 mil millones de pesos, cifra que debe ser depurada. Lo innegable es que toda la inversión y gasto estatales están fuera de control.
Algunos Ministerios deben desaparecer o redimensionarse transfiriendo funciones a las provincias. El Estado federal es una lápida para la ciudadanía.
04/02/2009
Dr. Marcelo Castro Corbatsegundarepublica@fibertel.com.ar
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El camino de solución es que el sector privado sea el inversor, remplazando al Estado en la inversión y su administración.
Si una inversión estatal de valor 100, la paga el Estado 50% más, (presunto), con los mismos recursos el sector privado podría concretar la mitad más de inversiones. Como la empresa argentina está descapitalizada, para que pueda invertir se requiere que los montos invertidos sean computados como pago a cuenta del impuesto a las ganancias.
El presupuesto 2009 autoriza inversiones o gastos a los Ministerios: Planificación 34 mil millones; Educación 11; Trabajo 16; Salud 2; Desarrollo Social 7. Total 70 mil millones de pesos, cifra que debe ser depurada. Lo innegable es que toda la inversión y gasto estatales están fuera de control.
Algunos Ministerios deben desaparecer o redimensionarse transfiriendo funciones a las provincias. El Estado federal es una lápida para la ciudadanía.
04/02/2009
Dr. Marcelo Castro Corbatsegundarepublica@fibertel.com.ar
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lunes, febrero 02, 2009
Socialismo latinoamericano y esperanza
Cuando un pueblo ha perdido la esperanza de mejorar su vida, se vuelca al socialismo. El socialismo latinoamericano es inexistente en los países donde la ciudadanía año a año ve que su vida mejora y tiene esperanzas, como sucede en los países que progresan, donde los partidos de centro izquierda son, con distintas prioridades, coincidentes con los de centro derecha.
El socialismo necesita señalar al enemigo del pueblo que por maldad lo tiene en la pobreza, organizar la lucha social contra el enemigo y las estructuras que lo sostienen, y con ello promete que el pueblo mejorará. Es un discurso fácil, pero fracasado mundialmente, generador de violencia y mayor empobrecimiento, pero los indigentes lo apoyan por carecer de alternativa.
No debe extrañar el triunfo socialista en Bolivia, que hará mucho mal.
Para el progreso social se requiere orden, que es incompatible con la cultura Latinoamericana del presidencialismo absolutista y sus derivaciones, el poder del Estado, la corrupción y las violaciones a la libertad ciudadana. Es un problema institucional, no de indigenismo.
El ser humano necesita percibir que va saliendo de la postración y tener una luz de esperanza, lo que disminuirá las tensiones sociales. Es el desafío que en cada país enfrentan los dirigentes políticos.
02/02/2009
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
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El socialismo necesita señalar al enemigo del pueblo que por maldad lo tiene en la pobreza, organizar la lucha social contra el enemigo y las estructuras que lo sostienen, y con ello promete que el pueblo mejorará. Es un discurso fácil, pero fracasado mundialmente, generador de violencia y mayor empobrecimiento, pero los indigentes lo apoyan por carecer de alternativa.
No debe extrañar el triunfo socialista en Bolivia, que hará mucho mal.
Para el progreso social se requiere orden, que es incompatible con la cultura Latinoamericana del presidencialismo absolutista y sus derivaciones, el poder del Estado, la corrupción y las violaciones a la libertad ciudadana. Es un problema institucional, no de indigenismo.
El ser humano necesita percibir que va saliendo de la postración y tener una luz de esperanza, lo que disminuirá las tensiones sociales. Es el desafío que en cada país enfrentan los dirigentes políticos.
02/02/2009
Dr. Marcelo Castro Corbat
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miércoles, enero 28, 2009
Dios lo quiso
Cuando a Isabelita Perón la citaron a un Juzgado en España, para indagarla sobre los excesos y crímenes que se habían cometido durante su Presidencia de la República, contestó que no recordaba ni sabía nada, porque el poder lo tenía un ministro hechicero. Añadió humildemente que fue Presidenta porque Dios así lo quiso.
Cristina Kirchner, la actual Presidenta podría decir algo parecido, aunque para mayor precisión debería decir que su marido así lo quiso, por no confiar en ninguno de sus compinches.
La Presidenta es institucionalmente inamovible y aunque reina no gobierna. El gobierno está en las sombras, desde donde su marido toma las decisiones, que por lo que aprecia la ciudadanía, son mayormente erradas, y la Presidenta es solo el títere. Nuestra organización constitucional permite este descalabro. El poder presidencial subyuga al Congreso, a gobernadores e interfiere en el Poder Judicial.
Si nuestra estructura constitucional fuera parlamentaria, nunca habrían llegado a ser las titulares del Gobierno ni Isabelita ni Cristina, que son dos extremos de ineptitud. Las próximas elecciones legislativas pueden mejorar la situación, pero si no se constitucionaliza el Parlamentarismo, se repetirá la historia. Si Argentina lo hace, será un ejemplo político para Latinoamérica.
28/01/09
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
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Cristina Kirchner, la actual Presidenta podría decir algo parecido, aunque para mayor precisión debería decir que su marido así lo quiso, por no confiar en ninguno de sus compinches.
La Presidenta es institucionalmente inamovible y aunque reina no gobierna. El gobierno está en las sombras, desde donde su marido toma las decisiones, que por lo que aprecia la ciudadanía, son mayormente erradas, y la Presidenta es solo el títere. Nuestra organización constitucional permite este descalabro. El poder presidencial subyuga al Congreso, a gobernadores e interfiere en el Poder Judicial.
Si nuestra estructura constitucional fuera parlamentaria, nunca habrían llegado a ser las titulares del Gobierno ni Isabelita ni Cristina, que son dos extremos de ineptitud. Las próximas elecciones legislativas pueden mejorar la situación, pero si no se constitucionaliza el Parlamentarismo, se repetirá la historia. Si Argentina lo hace, será un ejemplo político para Latinoamérica.
28/01/09
Dr. Marcelo Castro Corbat
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lunes, enero 26, 2009
Sudor
Cuando el Parlamento inglés destituyó al Primer Ministro Chamberlain por su fracaso en la política de apaciguamiento, declaró la guerra y designó a Winston Churchil para dirigirla, éste expresó que solo ofrecía al pueblo inglés, “sangre, sudor y lágrimas” y los ingleses aceptaron con coraje el desafío. Era un pueblo formado en conflictos, éxitos, derrotas, afán de superación y honor.
En Argentina, esas virtudes básicas existieron, fortalecidas por las corrientes inmigratorias formadas en lidiar para subsistir, contra abusos, y buscando vivir con esperanzas. Fueron pervertidas por sesenta años de gobiernos que prometían justicia social sin responsabilidades personales, la dádiva sin esfuerzo, la ficción que el Estado debía generar el bienestar general, y promovieron la cultura de la corrupción en la función pública.
El resultado fue el estancamiento de Argentina como país de esperanza, y el empobrecimiento de la población en la comparación mundial.
Para sacar al pueblo argentino de su deterioro actual, sólo se le puede ofrecer sudor y responsabilidad personal. El porvenir será nuevamente brillante y es alcanzable. Concretarlo requiere tiempo y esfuerzo.
Míseros políticos, hoy culpan a terceros por la pobreza del país, y prometen mejorar a los pobres, rápido y sin esfuerzo. Son embusteros y delincuentes.
16/12/08
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
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En Argentina, esas virtudes básicas existieron, fortalecidas por las corrientes inmigratorias formadas en lidiar para subsistir, contra abusos, y buscando vivir con esperanzas. Fueron pervertidas por sesenta años de gobiernos que prometían justicia social sin responsabilidades personales, la dádiva sin esfuerzo, la ficción que el Estado debía generar el bienestar general, y promovieron la cultura de la corrupción en la función pública.
El resultado fue el estancamiento de Argentina como país de esperanza, y el empobrecimiento de la población en la comparación mundial.
Para sacar al pueblo argentino de su deterioro actual, sólo se le puede ofrecer sudor y responsabilidad personal. El porvenir será nuevamente brillante y es alcanzable. Concretarlo requiere tiempo y esfuerzo.
Míseros políticos, hoy culpan a terceros por la pobreza del país, y prometen mejorar a los pobres, rápido y sin esfuerzo. Son embusteros y delincuentes.
16/12/08
Dr. Marcelo Castro Corbat
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lunes, diciembre 22, 2008
Pierna torcida
Si una persona nació con una pierna torcida o se le torció en un accidente, para corregir el defecto la solución es la operación, que como toda operación, produce dolor, las molestias o trastornos postoperatorios y finalmente el trabajo de rehabilitación. Son procesos y costos inevitables.
La sociedad argentina está socialmente trastornada, culturalmente pervertida, e institucionalmente invertebrada; el Estado es ineficaz y condena al pueblo a la pobreza. Cambiar esta situación requiere un proceso, que inevitablemente tendrá costos.
El cambio es imperioso para poner de pié a la Nación. La sociedad lo acompañará si el “mensaje” es claro, creíble, sin ocultamientos y de inflexible cumplimiento. Los enemigos del cambio son los políticos en el gobierno y la dirigencia de la corporación sindical, violentos, corruptos y beneficiarios del latrocinio. Ambos grupos lucharán para defender sus repugnantes abusos.
Argentina debe tener un ingreso per cápita superior a los 30.000 dólares anuales, que equivale a 102.000 pesos anuales promedio por persona y que es el monto al que han llegado países que hace sesenta años estaban por debajo de Argentina. Hoy Argentina tiene un ingreso por persona del orden de los 7.000 dólares o 23.800 pesos. El empobrecimiento de la población es una catástrofe social que exige una operación estructural.
22/12/08
Dr. Marcelo Castro Corbat
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La sociedad argentina está socialmente trastornada, culturalmente pervertida, e institucionalmente invertebrada; el Estado es ineficaz y condena al pueblo a la pobreza. Cambiar esta situación requiere un proceso, que inevitablemente tendrá costos.
El cambio es imperioso para poner de pié a la Nación. La sociedad lo acompañará si el “mensaje” es claro, creíble, sin ocultamientos y de inflexible cumplimiento. Los enemigos del cambio son los políticos en el gobierno y la dirigencia de la corporación sindical, violentos, corruptos y beneficiarios del latrocinio. Ambos grupos lucharán para defender sus repugnantes abusos.
Argentina debe tener un ingreso per cápita superior a los 30.000 dólares anuales, que equivale a 102.000 pesos anuales promedio por persona y que es el monto al que han llegado países que hace sesenta años estaban por debajo de Argentina. Hoy Argentina tiene un ingreso por persona del orden de los 7.000 dólares o 23.800 pesos. El empobrecimiento de la población es una catástrofe social que exige una operación estructural.
22/12/08
Dr. Marcelo Castro Corbat
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jueves, diciembre 18, 2008
Obras sociales sindicales
Los medios informan: el Banco Mundial otorgó un préstamo a la Nación de 285 millones de dólares que al valor actual representan 970 millones de pesos, para sanear y modernizar las obras sociales sindicales. Se denunció el desvío de fondos por los sindicatos con contrataciones a empresas fantasmas. En la causa están involucrados el Ministro de Trabajo, el Superintendente de Servicios de Salud y centenares de dirigentes de los gremios bancario, mercantil, construcción, petrolero, Obras Sanitarias, rural, telefónico, gastronómico y correos.
Estando en investigación, la Cámara de Casación sentenció que la causa estaba prescripta quedando impunes los delitos que se hubieran cometido. Con resquicios legales o argucias procesales, este grave caso muestra el desamparo institucional en que vivimos. El pueblo está indefenso y desamparado ante los abusos y la corrupción.
La AFIP debe inspeccionar la defraudación fiscal y el patrimonio de los involucrados y el Congreso, representante del pueblo, disponer la INVESTIGACIÓN de los hechos, los delitos y los culpables, denunciarlos públicamente e impedir que sigan en cargos sindicales. La AFIP y el Congreso no pueden ser encubridores de delitos destructores de valores éticos sociales y cargar al pueblo con el pago para devolver el préstamo.
18/12/08
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
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Estando en investigación, la Cámara de Casación sentenció que la causa estaba prescripta quedando impunes los delitos que se hubieran cometido. Con resquicios legales o argucias procesales, este grave caso muestra el desamparo institucional en que vivimos. El pueblo está indefenso y desamparado ante los abusos y la corrupción.
La AFIP debe inspeccionar la defraudación fiscal y el patrimonio de los involucrados y el Congreso, representante del pueblo, disponer la INVESTIGACIÓN de los hechos, los delitos y los culpables, denunciarlos públicamente e impedir que sigan en cargos sindicales. La AFIP y el Congreso no pueden ser encubridores de delitos destructores de valores éticos sociales y cargar al pueblo con el pago para devolver el préstamo.
18/12/08
Dr. Marcelo Castro Corbat
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lunes, diciembre 15, 2008
La caída de la Presidenta
El gobierno de la Nación se le está escapando de las manos a la Presidenta, por el empobrecimiento ciudadano, desocupación, conflictos laborales, caída de credibilidad, violación de derechos, desasosiego e irritación sociales. Muchos creen que la situación no da para más y que hay que destituir a la Presidenta para evitar males mayores. Es un grueso error y políticamente fatal para reordenar el país.
Quien tome el gobierno generará esperanzas de mejoras rápidas, pero tendrá que afrontar las consecuencias del desgobierno actual, los problemas sociales y económicos propios del país y el impacto de la crisis mundial. La esperanza se convertirá en desilusión y el ataque de los desplazados, con la fuerza de choque de la corporación sindical, será implacable.
Lo grave es que los que proponen el cambio carecen de una propuesta de solución de los problemas nacionales. Estos no se resuelven con cambiar hombres o con medidas voluntaristas. Debe redactarse el “mensaje” precisando los caminos que den esperanzas a una ciudadanía descreída, para que acepte el tiempo y los costos que requiere la recuperación.
La Presidenta se irá cuando termine su mandato o cuando pida un café y el mayordomo le diga que no se lo sirve. Urge acordar el “mensaje” a la Nación.
15/12/08
Dr. Marcelo Castro Corbat
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Quien tome el gobierno generará esperanzas de mejoras rápidas, pero tendrá que afrontar las consecuencias del desgobierno actual, los problemas sociales y económicos propios del país y el impacto de la crisis mundial. La esperanza se convertirá en desilusión y el ataque de los desplazados, con la fuerza de choque de la corporación sindical, será implacable.
Lo grave es que los que proponen el cambio carecen de una propuesta de solución de los problemas nacionales. Estos no se resuelven con cambiar hombres o con medidas voluntaristas. Debe redactarse el “mensaje” precisando los caminos que den esperanzas a una ciudadanía descreída, para que acepte el tiempo y los costos que requiere la recuperación.
La Presidenta se irá cuando termine su mandato o cuando pida un café y el mayordomo le diga que no se lo sirve. Urge acordar el “mensaje” a la Nación.
15/12/08
Dr. Marcelo Castro Corbat
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viernes, diciembre 12, 2008
Atacar las crisis hoy
Los anuncios anticrisis del gobierno se basan en un plan de obras públicas por $ 71.000 millones en cinco años, que representarían $ 15.000 mills. en el primer año. Considerando el tiempo de estudio para decidir las obras, las demoras burocráticas, las licitaciones, y después el tiempo de organización de las empresas para construirlas, se iniciarán para mediados del año 2009, y estarían en ejecución para fines del año, sin entrar en el detalle de la corrupción y sobreprecios potenciales. En un año no producirán efecto contra la crisis.
Del otro lado está la sociedad y las empresas, que han suspendido sus planes de inversión ya programados, por el temor a la crisis y porque la orden del día es tener disponibilidades líquidas para afrontar desequilibrios financieros potenciales.
Esas inversiones pueden realizarse si el Gobierno acepta que los montos pagados en equipamiento, tecnología y bienes sociales, sean computados como pago a cuenta del impuesto a las ganancias, cuyo monto se estima en el año 2008 en $ 50.000 millones. Las inversiones se concretarán hoy, mes a mes, absorberá personal y las empresas mejorarán su competitividad mundial.
El Estado debe bajar sus gastos, y para financiar la menor recaudación debe usar los mecanismos financieros anunciados para el plan de obras.
12/12/2008
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
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Del otro lado está la sociedad y las empresas, que han suspendido sus planes de inversión ya programados, por el temor a la crisis y porque la orden del día es tener disponibilidades líquidas para afrontar desequilibrios financieros potenciales.
Esas inversiones pueden realizarse si el Gobierno acepta que los montos pagados en equipamiento, tecnología y bienes sociales, sean computados como pago a cuenta del impuesto a las ganancias, cuyo monto se estima en el año 2008 en $ 50.000 millones. Las inversiones se concretarán hoy, mes a mes, absorberá personal y las empresas mejorarán su competitividad mundial.
El Estado debe bajar sus gastos, y para financiar la menor recaudación debe usar los mecanismos financieros anunciados para el plan de obras.
12/12/2008
Dr. Marcelo Castro Corbat
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jueves, diciembre 04, 2008
Defensores del gigantismo estatal
El Estado es una creación legal de la sociedad para defenderse de ataques externos a su territorio y a sus bases culturales, para dirimir en los conflictos inevitables entre los habitantes, remediar catástrofes y cubrir necesidades básicas sociales no satisfechas. Nadie cuestiona la existencia del Estado, y por ser una creación social, el Estado no necesita de defensores.
El explosivo crecimiento de la población y de los medios de información, mostraron crisis sociales estructurales, lo que derivó en la falseada ideología de que el Estado debía resolver todos los problemas. El comunismo explotó, las socialdemocracias (cubrir las necesidades desde la cuna a la tumba) se convirtieron en partidos de centro, pero perduran el trágico populismo, un titulado “progresismo” y el fanatismo ideológico de izquierda.
Populistas o progresistas defienden agresivamente el paquidermo estatal y su intervención en la economía y en las libertades ciudadanas. Lo que protegen es su poder en un Estado amorfo para su beneficio personal, siendo intrínsecamente venales y corruptos. A nuestro país, le cuesta más de sesenta años de empobrecimiento. Los violentos de izquierda son minoritarios, paranoicos de difícil curación, ávidos de poder y socialmente peligrosos.
Vencer al populismo necesita apoyo ciudadano al mensaje que le asegure su prosperidad. Los paranoicos son democráticamente irrecuperables.
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
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El explosivo crecimiento de la población y de los medios de información, mostraron crisis sociales estructurales, lo que derivó en la falseada ideología de que el Estado debía resolver todos los problemas. El comunismo explotó, las socialdemocracias (cubrir las necesidades desde la cuna a la tumba) se convirtieron en partidos de centro, pero perduran el trágico populismo, un titulado “progresismo” y el fanatismo ideológico de izquierda.
Populistas o progresistas defienden agresivamente el paquidermo estatal y su intervención en la economía y en las libertades ciudadanas. Lo que protegen es su poder en un Estado amorfo para su beneficio personal, siendo intrínsecamente venales y corruptos. A nuestro país, le cuesta más de sesenta años de empobrecimiento. Los violentos de izquierda son minoritarios, paranoicos de difícil curación, ávidos de poder y socialmente peligrosos.
Vencer al populismo necesita apoyo ciudadano al mensaje que le asegure su prosperidad. Los paranoicos son democráticamente irrecuperables.
Dr. Marcelo Castro Corbat
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Sabiduría de sensatos comunistas
Deng Xiaoping, vicepresidente de China, decía a asistentes del XXI Congreso del Partido Comunista: “nunca me convencerán que es mejor ser pobre que rico” y “crecer rico es magnífico”. En relación con la inversión privada o pública decía: “no importa si el gato es negro o blanco, sino que cace ratones”. Promovió la inversión privada nacional, atrajo la extranjera, las liberó de controles, reintrodujo el beneficio como principio básico de la vida económica, se incorporó al Fondo Monetario Internacional, al Banco Mundial, a la OMC y estrechó relaciones con Estados Unidos y Japón. El resultado fue el desarrollo económico, sacando de la miseria a trescientos millones de chinos que se sumaron a la clase media. El motor fue la inversión privada
El genocida comunista Fidel Castro mantiene en la miseria a su pueblo, el payaso Chávez, “socialista del siglo XXI”, lleva al pueblo a la indigencia, lo que parece repetirse con otros presidentes latinoamericanos.
En Argentina el gobierno, ineficiente y corrupto, crea empresas estatales y estatiza privadas; invierte irracionalmente; espanta la inversión extranjera; intimida la empresa nacional; considera que el beneficio es perverso; combate al FMI y a Estados Unidos aliándose con filo dictadores mundialmente desprestigiados; viola derechos, etc. El resultado será pobreza y miseria.
Sin inversión privada productiva y social no hay prosperidad.
4/12/08
Dr. Marcelo Castro Corbat
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El genocida comunista Fidel Castro mantiene en la miseria a su pueblo, el payaso Chávez, “socialista del siglo XXI”, lleva al pueblo a la indigencia, lo que parece repetirse con otros presidentes latinoamericanos.
En Argentina el gobierno, ineficiente y corrupto, crea empresas estatales y estatiza privadas; invierte irracionalmente; espanta la inversión extranjera; intimida la empresa nacional; considera que el beneficio es perverso; combate al FMI y a Estados Unidos aliándose con filo dictadores mundialmente desprestigiados; viola derechos, etc. El resultado será pobreza y miseria.
Sin inversión privada productiva y social no hay prosperidad.
4/12/08
Dr. Marcelo Castro Corbat
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martes, diciembre 02, 2008
La inversión como cuestión social
Para atender las necesidades de la población hay que aumentar la inversión en los sectores productivos, de servicios y en infraestructura, en ciencia y tecnología y en bienes sociales, educación, salud, vivienda, agua potable, etc. Con el actual nivel de inversión en Argentina es imposible responder adecuadamente a los crecientes requerimientos de la sociedad.
Expresar que con ese nivel de inversión nacional nuestro país pueda recuperar las décadas perdidas, salir del estancamiento y mejorar los salarios es un delirio. Se agrava el problema con la ideología de la mayoría de los dirigentes políticos - que no representan al pueblo, usándolo en contubernios - que sostienen que las políticas de inversiones son una responsabilidad indelegable del Estado y que para justificarlas mienten y deforman la realidad.
La deficiencia intelectual de esos dirigentes es desconocer que el Estado Nacional es un organismo enfermo y corrupto, que requerirá décadas para ordenarse; que el déficit de inversiones se agravará; que acrecentar las inversiones no es una cuestión ideológica sino una urgencia social coyuntural y de proyección futura; que ante la falencia del Estado, deben aprovecharse las energías del sector privado, disponiendo que las inversiones pagadas en efectivo sean computadas como pago a cuenta del impuesto a las ganancias.
Creer que sin inversiones la sociedad mejorará, es vivir en el limbo.
2/12/08
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
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Expresar que con ese nivel de inversión nacional nuestro país pueda recuperar las décadas perdidas, salir del estancamiento y mejorar los salarios es un delirio. Se agrava el problema con la ideología de la mayoría de los dirigentes políticos - que no representan al pueblo, usándolo en contubernios - que sostienen que las políticas de inversiones son una responsabilidad indelegable del Estado y que para justificarlas mienten y deforman la realidad.
La deficiencia intelectual de esos dirigentes es desconocer que el Estado Nacional es un organismo enfermo y corrupto, que requerirá décadas para ordenarse; que el déficit de inversiones se agravará; que acrecentar las inversiones no es una cuestión ideológica sino una urgencia social coyuntural y de proyección futura; que ante la falencia del Estado, deben aprovecharse las energías del sector privado, disponiendo que las inversiones pagadas en efectivo sean computadas como pago a cuenta del impuesto a las ganancias.
Creer que sin inversiones la sociedad mejorará, es vivir en el limbo.
2/12/08
Dr. Marcelo Castro Corbat
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viernes, noviembre 28, 2008
Año 1853 y año 2008: El mensaje.
El fin de la guerra civil argentina se inicia en 1853, cuando federales y unitarios coincidieron en el mensaje que esperaba el país: la organización institucional de la Nación, respetando los derechos y libertades individuales.
En 1913, coincidieron conservadores y radicales en el mensaje que esperaba el país: el respeto al voto de la ciudadanía.
En 1945 el Presidente conformó un mensaje popular: la justicia social. La fuerza política la obtuvo dilapidando recursos, violentando derechos, atrayendo políticos y dividiendo a la población. Consiguió el apoyo mayoritario de la ciudadanía.
En 2008, Argentina acumula sesenta años de atraso y deterioro sin que aparezca el mensaje político de recuperación. La dirigencia en el poder es populista, electoralmente desvergonzada y mayoritariamente corrupta que busca los privilegios del poder. La oposición esta fragmentada, en grupos con pensamiento socialdemócrata, socialista chavista arcaico o populista que harán perdurar el estancamiento, y un incipiente centro derecha, que aun no ha conformado su mensaje nacional de recuperación.
El mensaje que la ciudadanía espera es el que le asegure salir de la pobreza y mejorar su calidad de vida, sólo posibles si se liberan las energías de la sociedad y de la empresa privada para producir riqueza y distribuirla.
28/11/2008
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
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En 1913, coincidieron conservadores y radicales en el mensaje que esperaba el país: el respeto al voto de la ciudadanía.
En 1945 el Presidente conformó un mensaje popular: la justicia social. La fuerza política la obtuvo dilapidando recursos, violentando derechos, atrayendo políticos y dividiendo a la población. Consiguió el apoyo mayoritario de la ciudadanía.
En 2008, Argentina acumula sesenta años de atraso y deterioro sin que aparezca el mensaje político de recuperación. La dirigencia en el poder es populista, electoralmente desvergonzada y mayoritariamente corrupta que busca los privilegios del poder. La oposición esta fragmentada, en grupos con pensamiento socialdemócrata, socialista chavista arcaico o populista que harán perdurar el estancamiento, y un incipiente centro derecha, que aun no ha conformado su mensaje nacional de recuperación.
El mensaje que la ciudadanía espera es el que le asegure salir de la pobreza y mejorar su calidad de vida, sólo posibles si se liberan las energías de la sociedad y de la empresa privada para producir riqueza y distribuirla.
28/11/2008
Dr. Marcelo Castro Corbat
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Impuestos de la Nación
Proyectando las cifras de recaudación de impuestos informadas por la AFIP, el total de impuestos de la Nación en el año 2008, ascenderá a 300.000 millones de pesos. A esa cifra hay que aumentarle los impuestos provinciales para determinar el total de gravámenes que soporta el pueblo argentino.
Los impuestos superan el 31% del producto interno bruto. Dicho de otra manera: de cada tres pesos que produce la población, el desenfreno del Estado se queda con uno. Los dos restantes son distribuidos entre una minoría muy rica favorecida por el Gobierno y una abrumadora mayoría de pobres a los que no les alcanza para vivir.
¿Que hace el Gobierno con los centenares de millones de pesos que cobra? Los quema en dilapidaciones, corrupción, e irracionalidades. Los legisladores nacionales que imponen las contribuciones son representantes de los partidos políticos, no del pueblo, al que desprecian.
La estructura tributaria debe ser rediseñada. Sólo el pueblo de las municipalidades y de las provincias, por medio de sus legítimos representantes, puede imponer contribuciones, y las provincias deben proveer a los gastos de la Nación con los fondos que aporten al Tesoro Nacional. Ninguna contribución podrá ser impuesta por el Congreso general a la población, salvo casos de conflicto externo.
26/11/08
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
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Los impuestos superan el 31% del producto interno bruto. Dicho de otra manera: de cada tres pesos que produce la población, el desenfreno del Estado se queda con uno. Los dos restantes son distribuidos entre una minoría muy rica favorecida por el Gobierno y una abrumadora mayoría de pobres a los que no les alcanza para vivir.
¿Que hace el Gobierno con los centenares de millones de pesos que cobra? Los quema en dilapidaciones, corrupción, e irracionalidades. Los legisladores nacionales que imponen las contribuciones son representantes de los partidos políticos, no del pueblo, al que desprecian.
La estructura tributaria debe ser rediseñada. Sólo el pueblo de las municipalidades y de las provincias, por medio de sus legítimos representantes, puede imponer contribuciones, y las provincias deben proveer a los gastos de la Nación con los fondos que aporten al Tesoro Nacional. Ninguna contribución podrá ser impuesta por el Congreso general a la población, salvo casos de conflicto externo.
26/11/08
Dr. Marcelo Castro Corbat
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lunes, noviembre 24, 2008
Cultura del Estado pródigo
Prodigo es el que desperdicia y consume su riqueza en gastos inútiles, sin medida ni razón. La parábola bíblica del hijo pródigo describe como cayó en la miseria.
En el siglo XX, apareció la ficción del Estado de Bienestar Social, al que adhirieron masivamente los políticos buscadores de votos, los que lo convirtieron en un “Estado pródigo”. Como la sociedad siempre tuvo y tendrá necesidades insatisfechas, los políticos más audaces e irresponsables prometen la prodigalidad del Estado, sin preocuparse de la miseria futura que producen.
Con el propósito de recibir beneficios del Estado pródigo, se amontonaron los necesitados junto con políticos, corporaciones gremiales y profesionales, empresarios, funcionarios, etc., que lo defienden. Se creó la cultura del Estado protector que degeneró en la corrupción, la ineficiencia, el crimen organizado y el estancamiento social y económico de Argentina.
Esa cultura penetró en la sociedad, es compartida idealmente por gran parte de la población que espera mejorar con la intervención estatal y es defendida duramente por los que obtienen beneficios con su continuidad.
El Estado no crea riqueza ni puede evitar las tensiones sociales. Su función es vigilar el cumplimiento de las normas institucionales para que la sociedad prospere y resuelva ordenadamente los inevitables conflictos.
24/11/2008
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
NB: Si coincide con el mensaje, debe transmitirlo a la ciudadanía reenviando el mail. Siempre nos interesa su opinión.
En el siglo XX, apareció la ficción del Estado de Bienestar Social, al que adhirieron masivamente los políticos buscadores de votos, los que lo convirtieron en un “Estado pródigo”. Como la sociedad siempre tuvo y tendrá necesidades insatisfechas, los políticos más audaces e irresponsables prometen la prodigalidad del Estado, sin preocuparse de la miseria futura que producen.
Con el propósito de recibir beneficios del Estado pródigo, se amontonaron los necesitados junto con políticos, corporaciones gremiales y profesionales, empresarios, funcionarios, etc., que lo defienden. Se creó la cultura del Estado protector que degeneró en la corrupción, la ineficiencia, el crimen organizado y el estancamiento social y económico de Argentina.
Esa cultura penetró en la sociedad, es compartida idealmente por gran parte de la población que espera mejorar con la intervención estatal y es defendida duramente por los que obtienen beneficios con su continuidad.
El Estado no crea riqueza ni puede evitar las tensiones sociales. Su función es vigilar el cumplimiento de las normas institucionales para que la sociedad prospere y resuelva ordenadamente los inevitables conflictos.
24/11/2008
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
NB: Si coincide con el mensaje, debe transmitirlo a la ciudadanía reenviando el mail. Siempre nos interesa su opinión.
viernes, noviembre 21, 2008
Afrontar la crisis
En la crisis de 1930, las ideas de Keynes guiaron a políticos y economistas. El pensamiento era combatir la desocupación y que el Estado debía crear puestos de trabajo sin temor al déficit estatal.
Franklin Roosevelt siguió la receta con grandes obras públicas y el New Deal, que inició el Estado de Bienestar Social. La crisis no se superó hasta que Estados Unidos entró en la guerra y se concentró en producir tanques, aviones y acorazados. Adolf Hitler superó la crisis construyendo autopistas estratégicas e impulsando las industrias de producción de armamentos.
En la crisis de 2008, la tendencia es resolver puntualmente los problemas de los sectores mas afectados y fortificar el mercado de producción y de consumo, con baja de impuestos y apoyo financiero del Estado.
En Argentina el Gobierno propone un plan de obras públicas, pintado a las corridas, improductivo, costoso, penetrado de corrupción y sin capacidad para ejecutarlo. Es quedarse en el pasado, ignorando que al país le urge incrementar la producción, absorber los desocupados, mejorar los salarios y cubrir las necesidades sociales de educación, salud, vivienda, etc. En vez de malgastar miles de millones de pesos, deben disminuirse los impuestos que impiden la inversión privada productiva y social, que es la que sabe dónde, cuándo y cómo hay que invertir, y además lo puede hacer con celeridad.
21/11/08
Franklin Roosevelt siguió la receta con grandes obras públicas y el New Deal, que inició el Estado de Bienestar Social. La crisis no se superó hasta que Estados Unidos entró en la guerra y se concentró en producir tanques, aviones y acorazados. Adolf Hitler superó la crisis construyendo autopistas estratégicas e impulsando las industrias de producción de armamentos.
En la crisis de 2008, la tendencia es resolver puntualmente los problemas de los sectores mas afectados y fortificar el mercado de producción y de consumo, con baja de impuestos y apoyo financiero del Estado.
En Argentina el Gobierno propone un plan de obras públicas, pintado a las corridas, improductivo, costoso, penetrado de corrupción y sin capacidad para ejecutarlo. Es quedarse en el pasado, ignorando que al país le urge incrementar la producción, absorber los desocupados, mejorar los salarios y cubrir las necesidades sociales de educación, salud, vivienda, etc. En vez de malgastar miles de millones de pesos, deben disminuirse los impuestos que impiden la inversión privada productiva y social, que es la que sabe dónde, cuándo y cómo hay que invertir, y además lo puede hacer con celeridad.
21/11/08
Dr. Marcelo Casrçtro Corbat
N.B: Si coincide con el mensaje, debe transmitirlo a la ciudadanía.
Siempre nos interesa su opinión
miércoles, noviembre 19, 2008
Cultura colonial del gobierno
Los dos grandes imperios europeos de los siglos XVI al XIX fueron el español y el inglés en los que “no se ponía el sol”. La estructura política de ambos eran inversas y la diferencia conformó culturas cívicas y sociales en las colonias que perduran en el siglo XXI.
El absolutismo de España se trasladó a las colonias hispanoamericanas que, después de la independencia, crearon repúblicas presidencialistas vulnerables al absolutismo. La evolución política de nuestros países es una sucesión de quiebres institucionales, enfrentamientos sociales y abusos de poder. En Inglaterra, el gobernante era designado por el Parlamento, elegido y controlado por los ciudadanos; sus colonias cuando se independizaron adoptaron ese sistema de límites al gobernante, lo que permitió a los nuevos países una evolución política ordenada.
España en el siglo XX terminó con el absolutismo, pero Hispanoamérica lo mantiene con la ficción constitucional del presidencialismo fuerte, causa de nuestros desquicios.
Nuestros desórdenes políticos y revoluciones se originan en la presencia de presidentes autócratas que violentan las libertades de los ciudadanos, se aferran al poder, producen luchas fratricidas, impiden el progreso y mantienen en la pobreza al pueblo. El sistema presidencial debe descartarse.
19/11/2008
El absolutismo de España se trasladó a las colonias hispanoamericanas que, después de la independencia, crearon repúblicas presidencialistas vulnerables al absolutismo. La evolución política de nuestros países es una sucesión de quiebres institucionales, enfrentamientos sociales y abusos de poder. En Inglaterra, el gobernante era designado por el Parlamento, elegido y controlado por los ciudadanos; sus colonias cuando se independizaron adoptaron ese sistema de límites al gobernante, lo que permitió a los nuevos países una evolución política ordenada.
España en el siglo XX terminó con el absolutismo, pero Hispanoamérica lo mantiene con la ficción constitucional del presidencialismo fuerte, causa de nuestros desquicios.
Nuestros desórdenes políticos y revoluciones se originan en la presencia de presidentes autócratas que violentan las libertades de los ciudadanos, se aferran al poder, producen luchas fratricidas, impiden el progreso y mantienen en la pobreza al pueblo. El sistema presidencial debe descartarse.
19/11/2008
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martes, noviembre 18, 2008
Inversión e impuestos
Con las cifras publicadas por la AFIP, puede estimarse que en el año 2008, la recaudación por el impuesto a las Ganancias llegará a 53.000 millones de pesos y que por los impuestos a los Bienes Personales, a la Ganancia Mínima Presunta y el Monotributo se recaudarán 6.000 millones. La suma de estos impuestos totaliza 59.000 millones de pesos de impuestos equivalentes a 17.800 millones de dólares en el año.
Esos impuestos paralizan la inversión privada, impiden el mejoramiento de los sueldos y generan fuga de capitales. Es un sarcasmo que la Presidenta inaugure establecimientos cuya inversión no llega a un millón de dólares, declamando que se está construyendo “la Argentina productiva”.
Debe penetrar en la cultura ciudadana que sin inversión en los sectores privados, ampliando actividades con aumentos salariales y en educación, salud, alimentación y vivienda, no se puede superar la pobreza de millones de argentinos. Como nuestro Estado enfermo no lo puede hacer, la única alternativa es que lo haga el sector privado.
Para hacerlo debe disponerse que las inversiones que realice el sector privado con esos objetivos, sean considerados pagos a cuenta de los impuestos detallados en el primer párrafo.
Sin inversión no es posible la paz social ni construir el futuro nacional.
18/11/2008
Dr. Marcelo Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
N.B.: Se autoriza su difusión
Esos impuestos paralizan la inversión privada, impiden el mejoramiento de los sueldos y generan fuga de capitales. Es un sarcasmo que la Presidenta inaugure establecimientos cuya inversión no llega a un millón de dólares, declamando que se está construyendo “la Argentina productiva”.
Debe penetrar en la cultura ciudadana que sin inversión en los sectores privados, ampliando actividades con aumentos salariales y en educación, salud, alimentación y vivienda, no se puede superar la pobreza de millones de argentinos. Como nuestro Estado enfermo no lo puede hacer, la única alternativa es que lo haga el sector privado.
Para hacerlo debe disponerse que las inversiones que realice el sector privado con esos objetivos, sean considerados pagos a cuenta de los impuestos detallados en el primer párrafo.
Sin inversión no es posible la paz social ni construir el futuro nacional.
18/11/2008
Dr. Marcelo Castro Corbat
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