Los impuestos de la Aduana de Buenos Aires, que pagaba todo el país, y la riqueza de la Provincia, generaron guerras que afortunadamente se superaron con la unión nacional en 1860.
La Provincia de Buenos Aires, tiene casi la mitad de la población del país, y es la de mayor riqueza. Es un Estado que por su desproporción genera distorsiones en la organización política y social de la Nación.
La región norte, el conurbano, el centro y el sur, son realidades políticas, económicas y sociales totalmente disímiles, y son administradas por un gobierno débil y centralista, con ingerencia del gobierno federal. Es una provincia con alto nivel de ineficiencia, corrupción, clientelismo político y desatención de las necesidades de sus regiones y habitantes.
Corresponde apoyar su división en nuevas provincias, lo que deberá ser decidido por sus ciudadanos.
17/9/2004
Dr. Marcelo J. Castro Corbat.
segundarepublica@fibertel.com.ar
Objetivos: Reconstruir la Nación Argentina. Respetar la dignidad de los argentinos. Conseguir el poder político e institucional para hacerlo.
viernes, septiembre 17, 2004
miércoles, septiembre 15, 2004
Pico y Pala
Interpretando palabras del Ministro del Interior y de un piquetero de desocupados, se podría deducir que la solución de la desocupación estaría en crear fuentes de trabajo utilizando picos y palas. Esto es condenar a los trabajadores al nivel de vida de los pueblos mas atrasados de la tierra.
Algunos análisis estiman que el promedio de ingreso por habitante a fines del 2003 es análogo al del año 1974. El país ha retrocedido 30 años, y con trabajo de pico y pala el estancamiento de la economía continuará.
La desocupación solo se solucionará con una fuerte inversión privada en los sectores productivos, para lo que se requiere eliminar los impuestos que impiden la formación de capital e inversión. Para elevar la calidad y productividad del trabajo, se requiere suspender, en la contratación de desocupados, los impuestos y cargas al trabajo, y las leyes que generan el trabajo informal.
Hay una enorme tarea de capacitación de la fuerza laboral, en la que el sector privado es irremplazable.
15/9/2004
Dr. Marcelo J. Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
Algunos análisis estiman que el promedio de ingreso por habitante a fines del 2003 es análogo al del año 1974. El país ha retrocedido 30 años, y con trabajo de pico y pala el estancamiento de la economía continuará.
La desocupación solo se solucionará con una fuerte inversión privada en los sectores productivos, para lo que se requiere eliminar los impuestos que impiden la formación de capital e inversión. Para elevar la calidad y productividad del trabajo, se requiere suspender, en la contratación de desocupados, los impuestos y cargas al trabajo, y las leyes que generan el trabajo informal.
Hay una enorme tarea de capacitación de la fuerza laboral, en la que el sector privado es irremplazable.
15/9/2004
Dr. Marcelo J. Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
miércoles, septiembre 08, 2004
El FMI y el empacho
En nota publicada en La Nación el 6/9/2004, el autor dice que el gobierno argentino siguió los consejos del FMI. Nada más erróneo ante los innumerables incumplimientos con el FMI, el que evita inmiscuirse en las políticas internas de los países. Quedé sorprendido cuando escuché de un director-gerente del FMI admiración por los logros del presidente Alfonsín; anteriormente lo hicieron otros con gobiernos anteriores, lo hicieron con Menen y hasta hace seis meses con el actual gobierno, a pesar del desastre desatado.
Los gobiernos argentinos siempre hicieron las suyas, hasta ahora, que se ha tensado la cuerda. No debemos arriesgar otra derrota como la de Malvinas por voluntarismo e ignorancia de las fuerzas sociales internas e internacionales.
El problema es el gasto público, no el tipo de cambio. Devaluando, se altera la sociedad, la economía, se empobrece al pueblo y se desata la inflación. Es inexorable.
En países con moneda estable nadie deposita en dólares por ser irrelevante, pero ninguno lo prohíbe. En Argentina, que no tiene moneda estable, autorizar depósitos en dólares es un anclaje monetario necesario para la sociedad.
Hay un empacho de datos e informes, que desorienta e impide ver el bosque.
7/9/2004
Dr. Marcelo J. Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
Los gobiernos argentinos siempre hicieron las suyas, hasta ahora, que se ha tensado la cuerda. No debemos arriesgar otra derrota como la de Malvinas por voluntarismo e ignorancia de las fuerzas sociales internas e internacionales.
El problema es el gasto público, no el tipo de cambio. Devaluando, se altera la sociedad, la economía, se empobrece al pueblo y se desata la inflación. Es inexorable.
En países con moneda estable nadie deposita en dólares por ser irrelevante, pero ninguno lo prohíbe. En Argentina, que no tiene moneda estable, autorizar depósitos en dólares es un anclaje monetario necesario para la sociedad.
Hay un empacho de datos e informes, que desorienta e impide ver el bosque.
7/9/2004
Dr. Marcelo J. Castro Corbat
segundarepublica@fibertel.com.ar
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